Algunos mensajes alegran más que otros. Este llegó incluso antes de la compra: un lector germanohablante quería saber si Pagira podría por fin abrirle, en su iPad, la biblioteca que hasta entonces leía en su ordenador. Unas semanas después, la leía todos los días. Esta es su historia.
Su biblioteca cabe en una sola carpeta: algo más de 200.000 archivos HTML, casi solo texto, ordenados por autor, con una carpeta para cada obra. En un Mac todo es sencillo: un doble clic en una página y se pasa de un libro a otro siguiendo los enlaces. Su pregunta cabía en una línea: ¿es posible en el iPad?
La respuesta era sí, con una advertencia sincera: nunca habíamos probado Pagira con tantos archivos. Lo más sensato era empezar por la prueba gratuita, en la que abrir una carpeta no cuenta y la navegación de enlace en enlace es libre.
Unos días después llegó la respuesta:
«Probé la app y todo funciona de maravilla. La navegación funciona perfectamente. No hubo ningún problema en ese sentido y estoy satisfecho al 100 %».
Y, al final del mensaje, esa frase que a todo desarrollador le encanta leer: «He comprado la app».
Lo que le convenció fue la forma en que Pagira trata una carpeta. Él lo resume mejor que nosotros:
«En un PC da igual tener 10 o 1.000.000 de archivos HTML, al navegador le da lo mismo. Su app es la única que puede hacerlo. Todas las demás que he probado tienen que importarlo y procesarlo todo sí o sí de entrada, y ahí es donde fracasan».
Ese es exactamente el principio de Pagira. No copia nada ni prepara nada por adelantado: abre la carpeta donde está guardada, recorre las carpetas de autores tal como las organizaste y muestra la página que tocas. La carpeta se sirve en local como un sitio web de verdad, así que cada enlace de una página a otra, de una obra a otra, funciona como en el navegador de un ordenador. Que la carpeta tenga diez páginas o doscientas mil no cambia nada.
Esta biblioteca es la edición completa del Projekt Gutenberg-DE, comprada a una editorial alemana: miles de obras de la literatura en lengua alemana, 14,76 GB en total. La elección del HTML tenía una razón sencilla, que él formula así: el HTML seguro que seguirá existiendo dentro de veinte años. Faltaba poder leerlo en otro sitio que no fuera un ordenador:
«Probé unas seis apps más, y ninguna funcionó tan bien como la suya».
A lo largo de la conversación, dejó caer una sugerencia: un botón de modo oscuro para las páginas HTML, que conservan sus propios colores. Buena idea, y rápida de hacer: la versión 3.1 añadió a cada página HTML un menú Aa, con los colores Original, Sepia, Oscuro o Automático, el tamaño del texto y el brillo. Se respeta el diseño de la página, y pellizcar sigue haciendo zoom como antes. Su reacción al enterarse:
«Oh, vaya, me ha leído el pensamiento. El modo oscuro y el ajuste del tamaño del texto son muy bienvenidos».
Su biblioteca también ayudó a mejorar la búsqueda: desde la 3.1 es más rápida en carpetas muy grandes y está disponible nada más abrir la carpeta.
¿Tú también tienes una colección que las demás apps no consiguen abrir? Escríbenos. Y para probarla: Pagira en el App Store, 20 aperturas de documentos gratuitas, abrir una carpeta no cuenta, y después una compra única de 12,99 €.
Sí. Pagira lee la carpeta donde está guardada, sin importar nada: una biblioteca de más de 200.000 páginas HTML se abre y se recorre en el iPad.
Sí. Pagira sirve la carpeta en local como un sitio web de verdad: cada enlace de una página a otra funciona como en el navegador de un ordenador.
No. Pagira abre tus carpetas donde están, en Archivos o iCloud Drive. No se copia nada.